Portugal

Date: April 24, 2020
Location: Portugal
Type of action: Acción en línea

En Portugal, la marcha promovió acciones en las redes sociales y emitió una declaración sobre las 24 horas de Solidaridad Feminista. «En tiempos de COVID-19, sabemos bien que lo «esencial» es limpiar, nutrir, cuidar, tratar, educar. Producir alimentos, traer y tomar bienes esenciales, informar, organizar voluntades, diagnosticar, buscar soluciones y tratamientos. Se ha hecho más claro cuáles son los trabajos esenciales para la vida: el cuidado (remunerado o no), la producción de alimentos y todos los trabajos cotidianos, a menudo invisibles, que aseguran que la vida continúe. Y, como nos ha recordado la crítica feminista, se trata de un trabajo realizado sobre todo por mujeres: una parte, no remunerada, se realiza en las familias y en las comunidades más cercanas; otra parte, a menudo mal pagada, en condiciones precarias, sin derechos. En otras palabras, el trabajo esencial para la vida es lo que ha permitido nuestra existencia pero se ha hecho invisible, devaluado y llevado a cabo a expensas de la opresión de las mujeres y otrxs cuidadorxs.

Pero también aprendemos que (nuestro) trabajo puede ser incluso esencial para la economía, pero no podemos detenernos, ni siquiera con riesgo para nuestra salud y nuestra vida. Ahí reside una extraña elección de prioridades: aunque es nuestro trabajo el que sostiene la economía, no es nuestra salud, nuestras vidas, el bien común lo que importa. Muchas empresas no se han detenido, no garantizando las condiciones mínimas de seguridad o, lo que es más cruel, las licencias pagadas para los trabajadores enfermos. Muchas empresas exigen lo mismo a las personas que teletrabajan, sin tener en cuenta los cambios concretos de la vida cotidiana, las casas que son escuelas y lugares de trabajo, comprimiendo el tiempo y el espacio y aumentando la necesidad de trabajo doméstico y de cuidados, especialmente para las mujeres. Contra la dictadura del las ganancias, resistimos por una vida digna».